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Pasta de trigo sarraceno para lasañas

Esta receta es una celebración de la diversidad culinaria y la respuesta perfecta para todos aquellos que quieran disfrutar de una buena lasaña pero no puedan o no quieran utilizar la pasta tradicional, ya que nuestra pasta casera para lasañas elaborada con harina de trigo sarraceno no solamente no contiene huevo, sino que, además, es apta para quienes no toleran el gluten. ¡Un viaje a la Italia sin gluten te espera en cada capa de esta lasaña casera!

Ingredientes para 4 persona

  • 250 g de harina de trigo sarraceno
  • 50 g de harina de arroz o de maíz
  • 1 vaso de agua
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra

Tiempo

1 hora aproximadamente

Preparación de pasta de trigo sarraceno para lasañas

1. Comienza tostando la harina de trigo sarraceno en una sartén a fuego alto durante unos 5 minutos, hasta que desprenda un delicioso olor característico a tostaíto.

2. En un bol, mezcla la harina de trigo sarraceno con la harina de arroz o la harina de maíz. Puedes elegir cualquiera de las dos, el sabor varía ligeramente y también la consistencia de la masa. La harina de maíz te permitirá obtener una masa más consistente, menos pegajosa y más fácil de trabajar pero dará a la pasta un sabor característico. Lo ideal es que vayas probando la proporción y el tipo de harina que más te guste hasta encontrar tu sabor y consistencia ideal.

3. Añade a la harina una pizca de sal y mezcla bien.

4. Ahora encima de una superficie limpia para amasar, crea una especie de montoncito con la harina y, con la mano, abre un pequeño agujero en el centro. Tienes que crear como una especie de volcán con el cráter en el centro.

5. En el agujero que has creado en el centro del montoncito de harina, empieza a verter el agua poco a poco, mientras te ayudas con un tenedor o con las manos para incorporar la harina desde fuera hacia el centro. La pasta es caprichosa y no siempre absorbe la misma cantidad de agua, por lo que te aconsejamos que vayas vertiéndola muy poco a poco mientras amasas y que vayas viendo la consistencia.

6. Ve amasando hasta incorporar toda la harina. Ahora trabaja la masa con las manos durante al menos 10 minutos. Al final, tienes que obtener una masa bastante lisa y no demasiado pegajosa. Forma una especie de bola con ella.

7. Ahora es el momento de extender la pasta para crear las láminas. En este paso es realmente fundamental que tengas a manos harina (de trigo sarraceno o de maíz) y vayas enharinando constantemente la superficie de trabajo y el rodillo, ya que la masa tiende a pegarse, sobre todo si lleva harina de arroz. Prepara también un trapo de algodón limpio extendido y espolvoreado con harina, donde depositarás las láminas cortadas.

8. Corta la bola de masa en ocho partes, que tendrás que trabajar de una en una. Enharina bien la superficie de trabajo y el rodillo. Coge una de las partes, crea una bolita y apóyala sobre la superficie. Empieza a extenderla con el rodillo hasta lograr un grosor de 1-2 milímetros. Es posible que necesites enharinar la superficie de la pasta conforme la vas extendiendo varias veces. Te aconsejamos que trabajes rápido y con pequeñas porciones de pasta porque al pasar el rodillo, la masa tiende a absorber la harina de la superficie de trabajo y pronto se pega a ella.

9. Una vez tengas tu masa extendida, corta un rectángulo de unos cuatro dedos de ancho y del largo de tu fuente en la que compondrás la lasaña. Con muchísima delicadeza, levanta el rectángulo y deposítalo encima del trapo limpio. Enharínalo nuevamente.

10. Sigue el mismo procedimiento hasta acabar con toda la masa. Tus láminas están ahora listas para componer una deliciosa lasaña. Utilízala inmediatamente y no deje que se sequen, o se romperán y ya no podrás amoldarlas a la fuente. Si no las vas a usar inmediatamente, puedes congelarlas en una bandeja plana.

2 Comentarios

  1. Aurora

    Nos ha encantado!!hemos probado a hacerlo y cual nuestra sorpresa que está espectacular!!

    Responder
    • Claudia Marcotullio

      ¡Genial! Nos alegra que os guste. Es más difícil de trabajar que la de harina normal. El haberlo conseguido significa que tenéis buena mano para la cocina.

      Responder

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